WCAG 2.2
La guía de referencia mundial para que una web pueda usarla cualquier persona, también quien no ve, no oye o no puede usar el ratón. WCAG son las siglas en inglés de "Pautas de Accesibilidad para el Contenido Web". La versión 2.2 (de octubre de 2023) es la vigente y suma 9 comprobaciones nuevas respecto a la anterior.
En una analogía · Es el código técnico de edificación, pero para webs: define qué hace que una interfaz sea usable por personas con discapacidad.
Los cuatro principios
Toda la norma se ordena bajo cuatro ideas, fáciles de recordar por sus iniciales (POUR, en inglés). Una interfaz accesible tiene que ser:
- Perceptible: la información se puede captar por más de un sentido. Por ejemplo, un texto alternativo describe una imagen para quien usa lector de pantalla, y los vídeos llevan subtítulos.
- Operable: todo se puede manejar sin ratón, solo con el teclado, y nada parpadea de forma que pueda provocar ataques.
- Comprensible: el texto se entiende y la interfaz se comporta de forma previsible, sin sorpresas que despisten.
- Sólido (en la norma, “robusto”): el código está bien hecho para que las tecnologías de apoyo, como los lectores de pantalla, lo interpreten sin fallar.
Por qué importa
WCAG no es un consejo de buenas maneras: es la referencia técnica que usan las leyes de accesibilidad de medio mundo, incluida la europea. Cuando una norma legal exige que un servicio digital sea accesible, en la práctica está exigiendo que cumpla WCAG. Para un diseño generado por agentes, esto significa que la accesibilidad deja de ser un repaso final y se convierte en una regla que el sistema debe poder comprobar solo.
Lecturas de referencia