Design tokens
Nombres con valor guardado que recogen las decisiones de diseño de un producto (este color, este espacio, esta tipografía) en un formato que sirve igual para web, móvil o cualquier plataforma, y que entienden tanto las personas como las máquinas. En vez de copiar el código de un color por todas partes, le pones un nombre y lo usas. El término lo acuñó el equipo de Salesforce (Jon Levine y Jina Anne, hacia 2014).
En una analogía · Son las etiquetas de precio de una tienda: en vez de recordar "ese azul concreto", pones "color-primario" y, si cambias el valor en un sitio, cambia en toda la tienda.
También conocido como: tokens de diseño
Por qué se usan
Sin tokens, una decisión como “el azul de marca” vive copiada a mano en cientos de sitios: en los diseños, en el código web, en la app de móvil. Cambiar ese azul obliga a buscarlo y reemplazarlo en todos, con el riesgo de olvidar alguno. Con tokens, esa decisión vive en un único lugar con un nombre (color-primario), y todo lo demás apunta a ese nombre. Cambias el valor una vez y se actualiza en todas partes a la vez.
El otro motivo, cada vez más importante, es que un token es legible por una máquina. Un agente de IA que genera una pantalla no necesita adivinar qué azul usar: consulta el token, que le dice el valor y, si está bien hecho, también para qué sirve. Por eso los tokens son la base de un sistema de diseño que pueden consumir tanto personas como agentes.
Las capas
Los tokens no son una lista plana, sino que suelen organizarse en capas que van de lo más bruto a lo más concreto: el valor crudo (token primitivo), el significado o intención de uso (token semántico) y, a veces, el ajuste de una pieza concreta (token de componente). Esa separación es lo que permite cambiar la marca entera tocando una sola capa.
Lecturas de referencia
A seguir