Accesibilidad sobre UI generada por IA
Asegurarse de que las pantallas creadas por una IA se pueden usar por todo el mundo, también por personas con alguna discapacidad: que haya suficiente contraste de color, que todo funcione solo con el teclado y que un lector de pantalla (el programa que lee la pantalla en voz alta a personas ciegas) entienda lo que hay. Para esto último ayudan las etiquetas ARIA, unas marcas invisibles que describen cada elemento para esos lectores. Conviene comprobarlo de forma automática, pero con revisión de una persona.
En una analogía · Es revisar que el mueble montado por el robot también tenga agarraderas para todos, no solo que se vea bien.
Una IA puede generar una pantalla que se ve bien y aun así excluir a parte de los usuarios: textos con poco contraste, botones que no se alcanzan con el teclado o controles que el lector de pantalla no sabe nombrar. Que algo parezca correcto a simple vista no significa que sea usable para todos.
Por eso conviene pasar cada interfaz generada por comprobaciones de accesibilidad antes de darla por buena. Muchas se pueden automatizar, pero el criterio final lo pone una persona: hay matices (por ejemplo, si un texto alternativo describe bien una imagen) que las herramientas no juzgan solas.
Lecturas de referencia
A seguir
- Marta Yécora (claustro I.D.A.)